El Sistema Integrado de Registros Electrónicos, conocido como SIRE, es la plataforma de SUNAT para el Registro de Ventas e Ingresos y el Registro de Compras, y su etapa de tolerancia está llegando a su fin. Hasta junio de 2026 la administración ejerció su facultad discrecional para no sancionar las infracciones vinculadas al sistema, pero esa ventana se cierra y las multas por no llevar correctamente los registros electrónicos equivalen al 0.6% de los ingresos netos del período. Adicionalmente, mediante resolución de la Superintendencia Nacional Adjunta de Tributos Internos se dispuso que los contribuyentes obligados al SIRE al periodo mayo de 2026 puedan regularizar la generación de sus registros y efectuar los ajustes correspondientes hasta el 31 de agosto de 2026, lo que constituye la última oportunidad razonable de ponerse al día sin sanciones.
Conviene explicar la particularidad técnica que hace del SIRE un sistema distinto a sus predecesores. A diferencia del esquema anterior, donde las empresas generaban sus propios archivos y los enviaban a la administración, el SIRE funciona sobre una propuesta precargada que SUNAT construye con los comprobantes de pago electrónicos que la empresa emitió y recibió. La labor del contribuyente ya no es digitar información, es validar, complementar o reemplazar esa propuesta. La consecuencia estratégica es evidente, pues toda diferencia relevante entre lo que la administración propone y lo que la empresa finalmente genera es visible para SUNAT antes incluso de cualquier fiscalización, convirtiendo cada discrepancia no explicada en una alerta potencial.
Para dimensionar el riesgo con honestidad numérica, una empresa con S/ 10,000,000 de ingresos mensuales enfrentaría una multa de S/ 60,000 por cada período con registros mal llevados, y las infracciones se acumulan mes a mes, de modo que un semestre desordenado puede representar una contingencia superior a los S/ 300,000. La firma califica este caso como el ejemplo perfecto del riesgo empresarial silencioso, aquel que no llega a los comités de gerencia porque se asume delegado en el área contable, hasta que se materializa en una notificación con cifras que sí alcanzan al directorio y que, para entonces, ya no admiten gestión preventiva alguna.
Se recomienda a los dueños y gerencias generales toma menos de una reunión. Convocar al contador o al responsable del área y formular tres preguntas concretas. Si los registros de compras y ventas están generados y cuadrados en el SIRE para todos los períodos obligatorios. Si existen diferencias entre la propuesta de SUNAT y los registros propios y cómo están documentadas y explicadas. Y si hay períodos pendientes de regularizar dentro de la ventana que vence en agosto. La respuesta a esas tres preguntas revelará si la empresa tiene un proceso bajo control o una contingencia de seis cifras en formación silenciosa.
La reflexión final es organizacional antes que tributaria. En materia de cumplimiento electrónico, la diferencia entre una empresa ordenada y una expuesta rara vez es de conocimiento técnico, casi siempre es de atención gerencial. Los sistemas de la administración avanzaron más rápido que los hábitos de supervisión de muchas gerencias, y cerrar esa brecha interna es, hoy por hoy, una de las inversiones de menor costo y mayor retorno disponibles para el empresariado peruano.s que las que lleguen a 2027 sin preparación pagarán el costo de la confusión ajena en el momento menos oportuno, que suele ser la renovación de una línea de crédito o la negociación con un inversionista.





