SUNAT eleva a 35 los esquemas de alto riesgo fiscal, qué deben revisar los grupos empresariales en 2026

La SUNAT incorporó once nuevos esquemas a su Catálogo de Esquemas de Alto Riesgo Fiscal, que ahora reúne 35 modalidades bajo observación permanente. Las operaciones en la mira involucran principalmente a empresas vinculadas, cooperativas y reorganizaciones societarias, y según la propia administración tributaria los mayores riesgos recaen sobre el IGV y el Impuesto a la Renta empresarial debido al volumen que suelen tener estas transacciones. La publicación del catálogo busca transparentar la forma en que la administración identifica nuevas modalidades de riesgo y alertar a los contribuyentes antes de que estas prácticas se generalicen en el mercado.

Para entender la relevancia de este anuncio conviene recordar qué es exactamente este catálogo y por qué existe. No se trata de una lista de operaciones prohibidas, sino de un inventario público de estructuras que, a criterio de la administración, suelen utilizarse para reducir artificialmente la carga tributaria. Su publicación cumple una doble función. Por un lado orienta a los contribuyentes de buena fe sobre las figuras que serán examinadas con especial rigor, y por otro construye el terreno probatorio sobre el cual la SUNAT aplicará sus facultades de fiscalización en los próximos ejercicios. En otras palabras, cuando una operación de un contribuyente coincide con un esquema del catálogo, la carga práctica de demostrar su legitimidad se traslada hacia la empresa.

El error más extendido en el empresariado peruano es asumir que la formalidad legal de una operación basta para estar protegido. Una reorganización societaria puede estar impecablemente firmada ante notario, inscrita en registros públicos y asesorada por estudios de prestigio, y aun así ser cuestionada si carece de sustancia económica. La Norma XVI del Código Tributario, la cláusula antielusiva general, faculta a la administración a desconocer operaciones cuyo propósito predominante sea el ahorro fiscal y a cobrar el tributo omitido con las multas e intereses correspondientes. Lo que se evalúa no es si los papeles están en orden, sino si detrás de la estructura existe una razón de negocio genuina y verificable.

La recomendación práctica que la firma plantea a los grupos empresariales es concreta y de bajo costo relativo. Antes de ejecutar cualquier fusión, escisión, aporte de bloques patrimoniales o movimiento relevante entre compañías vinculadas, corresponde construir un expediente de defensa preventivo que incluya el sustento del propósito comercial de la operación, proyecciones financieras, análisis de eficiencias esperadas y actas de directorio que reflejen la deliberación y la decisión. Ese expediente, preparado antes de la operación y no después de recibida una esquela, es la diferencia entre una fiscalización que se cierra sin reparos y una contingencia que puede comprometer varios ejercicios fiscales.

La conclusión de fondo es que la relación entre las empresas y la administración tributaria ha cambiado de naturaleza. La SUNAT ya no espera a fiscalizar para pronunciarse, anuncia por adelantado qué estructuras considera riesgosas, y esa transparencia obliga a las gerencias a elevar el estándar de sus decisiones societarias. Los grupos que incorporen el análisis tributario en el diseño de sus operaciones, y no como una revisión posterior, transformarán una fuente de riesgo en una ventaja de gestión frente a competidores que siguen improvisando.

Some Bullet Points

  • Sales/Marketing Strategy
  • Share knowledge, ideas and skills
  • Search Marketing: SEO & PPC

Far far away, behind the word mountains, far from the countries Vokalia and Consonantia, there live the blind texts. Separated they live in Bookmarksgrove right at the coast of the Semantics, a large language ocean. A small river named Duden flows by their place and supplies it with the necessary regelialia. It is a paradisematic country, in which roasted.

Related Posts

Leave a Reply